Mar, que no te corten las alas es una campaña publicitaria social, que nació de la preocupación frente al aumento de pesca de tiburones y, de la necesidad urgente de proteger a estas especies indispensables para mantener el equilibrio y la conservación del océano.

Teniendo en cuenta que los tiburones son altamente migratorios, la campaña es el clamor de Costa Rica, Panamá, Colombia y, próximamente, Ecuador, países que conforman el Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR) para detener estas atroces prácticas. Este reto se inició en Costa Rica, por iniciativa de la Fundacion MarViva y se ha ido extendiendo en Latinoamérica ―con diferentes socios, por país, de entidades públicas y privadas― y espera continuar su marcha hasta abarcar los países más vulnerables frente al tema.

A través del tiempo los tiburones han sido reconocidos como animales altamente peligrosos para el hombre, mito creado por la ficción cinematográfica. Pero, su importancia biológica dentro del ecosistema marino que repercute directamente en el ser humano, nos demuestra que contrariamente a ser una amenaza, son vitales para la biodiversidad, productividad y sostenibilidad de los océanos y, por consiguiente, del planeta.

La falta de estas especies conlleva a un desequilibrio en la cadena alimenticia y esto genera la disminución de los demás productos pesqueros, por lo cual se hace necesario y urgente promover una pesca responsable.